De todo un poco
Garcia Marquez Gabriel - Cronica De Una Muerte Anunciada
BIOGRAFIA: (4416)
Gabriel García Márquez nace en Colombia el 6 de Marzo de 1928 como uno de los doce hijos del matrimonio entre Gabriel Eligio García, que trabajaba como telegrafista en el momento del nacimiento del autor, y Luisa Santiaga Márquez, quien pertenecía a la aristocracia rural no acaudalada de la zona bananera de Colombia en la costa del Atlántico y el Caribe.
A los dieciséis años empieza a escribir su primera novela, y cursa estudios de Derecho en Bogotá a partir de 1947, año en el que también publica su primer cuento, La tercera resignación, en el periódico El espectador.
Luego marchó a Cartagena, donde residía su familia, y en aquella zona empezó a escribir ya profesionalmente en la prensa, y se relacionó con algunos intelectuales como Álvaro Cepeda Zamudio, Germán Margas, Amadeo Fuenmayor, el poeta Álvaro Mutis, así como un librero español exiliado, el catalán Ramón Vinyes.
Escribe sobre todo en El universal de Cartagena y El Heraldo, de Barranquilla, mientras envía relatos para El espectador, de Bogotá, ciudad en la que fija su residencia a principios de los años cincuenta. En esta década se dedica intensivamente al periodismo, profesión en la que pronto triunfa como gran reportero, pero no sin dejar por ello de escribir ficción.
De los restos de la primera novela que intentó escribir y que nunca terminaría (La casa), junto con recuerdos de su infancia y de la vida de su familia, escribiría su primera obra publicada, La hojarasca, así como un relato que se desgajó de ella y cobró vida propia, Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo, donde ya aparece con su nombre el universo imaginario que llevará a su culminación en sus obras posteriores.
Viajó a Suiza, Francia, Roma. En esta última ciudad estudió en un centro especial de cinematografía durante algunos meses, y de allí nacería otra de sus grandes aficiones: el cine.
OTRAS OBRAS
La hojarasca. 1955.
En La hojarasca nació Macondo, ese poblachón cercano a la costa atlántica colombiana que ya se ha convertido en uno de los grandes mitos de la literatura universal. En él transcurre la historia de un entierro imposible. Ha muerto un personaje extraño, un antiguo médico odiado por el pueblo, y un viejo coronel retirado, para cumplir una promesa, se ha empeñado en enterrarle frente a la oposición de todo el poblado y sus autoridades. Como en una tragedia griega –el libro lleva como lema una cita de Antígona, que recuerda la prohibición de enterrar el cuerpo de Polinice– el viejo coronel, su hija y su nieto van a cumplir la ominosa tarea. La acción, compuesta por la descripción de los preparativos para el entierro –una media hora– y los recuerdos de un cuarto de siglo de la historia de Macondo, de 1905 a 1928, se narra a través de los pensamientos de estos tres personajes.
El coronel no tiene quien le escriba. 1961.
El coronel no tiene quien le escriba fue escrita por Gabriel García Márquez durante su estancia en París, adonde había llegado como corresponsal de prensa y con la secreta intención de estudiar cine, a mediados de los años cincuenta. El cierre del periódico para el que trabajaba le sumió en la pobreza, mientras redactaba en tres versiones distintas esta excepcional novela, que luego fue rechazada por varios editores antes de su publicación. Tras el barroquismo faulkneriano de La hojarasca, esta segunda novela supone un paso hacia la ascesis, hacia la economía expresiva, y el estilo del escritor se hace más puro y transparente. Se trata también de una historia de injusticia y violencia: un viejo coronel retirado va al puerto todos los viernes a esperar la llegada de la carta oficial que responda a la justa reclamación de sus derechos por los servicios prestados a la patria. Pero la patria permanece muda...